Desde las mujeres

Sufre mujer en el IPN siete años de tratos crueles y degradantes

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*Permaneció meses de pie en un pasillo, luego fue enviada a un almacén; ahora es vigilada con una cámara.

*Presentó una denuncia penal en la PGR por discriminación con violencia en contra de trabajadores IPN y de la SEP.

Gabriela Ramírez

SemMéxico. Ciudad de México. 13 de junio de 2016.- Durante siete años, Sara Bertha Olivares Ocadiz ha sido víctima de tratos crueles y degradantes en el Centro de Lenguas Extranjeras (CENLEX), Zacatenco, del Instituto Politécnico Nacional (IPN).  Nadie habla con ella, desde entonces carece de materia de trabajo, permaneció recluida en un almacén y durante meses estuvo de pie en un pasillo.  A pesar de haber recurrido a  instancias dentro y fuera del Instituto, sólo ha logrado que las autoridades le den una silla y un escritorio.

La historia

En junio de 2004, Sara Olivares empezó a trabajar en el IPN como Jefa del Departamento de Servicios Administrativos del CENLEX.  Casi un año después, el 15 de septiembre de 2005 fue despedida de manera injustificada por Juan Rivas Mora.

“¿De parte de quién vienes?, ¿hija de quién eres?, ¿quién es tu palanca para trabajar en el Instituto? fue lo que me preguntó el Ingeniero Rivas y como solo llegue ahí por mi trabajo, me despidió”, relata Sara.

No fue el único caso, otros tres jefes de departamento, hombres, fueron despedidos arbitrariamente también.

Luego de este este hecho, la víctima, junto con los otros tres varones, demandaron por la vía laboral al IPN. El 11 de septiembre de 2009 se logró su reinstalación, pero con plaza de menor rango.

Sara, que es contadora de profesión, explica que fue engañada por su entonces abogado, quien la convenció de aceptar la reinstalación aunque fuera por una plaza menor, con la promesa de que sería restituida a la brevedad. Esto no ocurrió.

Desde entonces, hace casi siete años, a Sara no se le ha asignado ninguna actividad y ha sido ignorada por todas las personas que laboran en el CENLEX.

Al principio, las autoridades de este Centro, le negaron un lugar, así que la víctima permaneció cerca de cuatro meses de pie en un pasillo sin la posibilidad de recibir ayuda de ninguna persona, ya que las y los trabajadores recibían instrucciones y amenazas que les obligaba a ignorara Sara.

Ante éste hecho recurrió a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos  (CNDH) el 29 de octubre de 2009 mediante una carta para su entonces titular José Luis Soberanes.  Este organismo, le contestó vía telefónica que había solicitado que “le dieran un trato humano”.

El 7 de febrero de 2014 Norma Angélica Sánchez, jefa de servicios administrativos del CENLEX, le dijo que por necesidades del Departamento, la retirarían de ese espacio y la enviarían al almacén, donde estuvo por ocho meses.

“El lugar era en extremo reducido, sin ventilación, sin luz, muy frío, entre detergentes, pinol, insecticida y jergas de limpiar. Pude colocar una silla y mi computadora personal”.

Enferma por las condiciones del almacén, Sara recurrió a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas y después de ello, el director el Director del CENLEX,  José Antonio Bustani le notificó que su lugar de trabajo será entre la Unidad de Informática y la Sala de juntas, y que podrá contar con una mesa, silla y bote de basura.

Desde entonces en ese lugar le han puesto una cámara de video desde donde la vigilan todo el día.

La incompetencia institucional

En estos siete años, Sara Olivares ha recurrido a cerca de 13 lugares buscando ayuda, nadie ha hecho algo por terminar con ésta violencia, por el contrario, cada acción, trae consigo más violencia, burlas e incluso han llegado a  a intimidarla fuera de su casa.

Acudió tres veces a la CNDH donde contestaron vía telefónica que “se encontraban gestionando un trato humano para su persona, pero sin solución alguna”.

Solicitó la intervención de José Enrique Villa, entonces director general del IPN; de Yoloxóchitl Bustamante, secretaria académica; de Jaime Rochin, Defensor de los Derechos Politécnicos; de Rodrigo Martínez , Titular  del Órgano Interno de Control en el IPN Área de Quejas; de la entonces directora de Lenguas Extranjeras-IPN, Sandra Marín; de Pilar Chein, entonces directora del CENLEX Zacatenco; pero ignoraron a la víctima.

Acudió a los medios de comunicación y fue amenazada  por las autoridades del CENLEX para que desistiera de seguir exponiendo el caso.

Afuera de su casa, ha visto autos del IPN y vecinos le han dicho en alguna ocasión que ha llegado a buscarla a su casa un hombre armado.

La denuncia

El pasado 30 de mayo, Sara Olivares en compañía de su abogado Luis Eduardo Llanos López, presentaron una denuncia penal  en la Procuraduría General de la República, por el delito de discriminación cometido con violencia y señalan como los probables responsables, a Enrique Pablo Alfonso Fernández Fassnacht, director del IPN; a José Antonio Bustani Shaadi, director del CENLEX Zacatenco; a Norma Angélica Sánchez Rionda, jefa de Servicios Administrativos y Técnicos ; y Omar Gustavo Avellaneda Prado, jefe de la Unidad de Informática.

La denuncia que fue recibida en la oficialía de partes del PGR con  el folio 004344,  también es en contra del IPN y de la Secretaría de Educación Pública.

La salud de Sara, su estado anímico y su vida familiar, se han visto trastocados por ésta situación que enfrenta desde hace siete años, de ocho de la mañana a cuatro de la tarde.